Devaluación se come los raquíticos aumentos al salario mínimo

Como de costumbre una vez más las negociaciones del salario mínimo se estancan, aunque la ley señala que este derecho de la clase trabajadora debe ser negociado en diciembre para que entre en vigencia en enero del próximo año, esto no fue posible por la negligencia de la Secretaría del Trabajo que no convocó a las partes en el tiempo necesario.

Aunque el Ministro del Trabajo Germán Leitzelar al hacer la convocatoria manifestó que las negociaciones iniciarían el tres de enero, estas actividades fueron pospuestas debido a que la juramentación de la comisión se realizó hasta el día cuatro para que la primera reunión se efectuara hasta el veinte de ese mes.

Las centrales obreras solicitaron un incremento salarial del 38.5 por ciento, el Ministro del Trabajo German Leitzelar propuso el siete por ciento, mientras que los empresarios ofrecen negociar en base a un 9.2 por ciento, porqué según ellos fue el índice de inflación registrado en el 2004.

Los trabajadores mantienen firme su petición pero la empresa privada la rechaza rotundamente y que exige el respeto a un acuerdo firmado en las negociaciones del año anterior referido a que se aplique un mecanismo mediante el cual de forma automática se fije el porcentaje sobre el cual deben girar las negociaciones.

Antecedentes

Aunque el aumento salarial logrado por los trabajadores en el 2004 solo fue a el nueve por ciento, los empresarios, gobierno y centrales obreras también violentaron la ley al acordar que el incremento no sería pagado desde enero como lo establece la Ley del Salario mínimo, sino que a partir de abril.

Esta actitud hizo que los trabajadores no recibieran el retroactivo correspondiente a los primeros meses del año, perdiendo de recibir 592.56 lempiras cada uno, que multiplicados por 120 mil obreros de maquila suman 71 millones 107 mil doscientos lempiras que quedaron en poder de los empresarios.

Hoy igual que en ocasiones anteriores los empresarios han comenzado a regatear con el propósito de no darle este beneficio a sus empleados y de manera irrespetuosa han ofrecido incrementar el salario en 211 lempiras mensuales, que significa menos del 8 por ciento.

Valor adquisitivo

La devaluación del lempira frente al dólar, hace que el salario de los trabajadores cada día pierda valor adquisivo, es decir que con el salario devengado en abrir un trabajador no podrá comprar la misma cantidad de productos que compró con el sueldo percibido en marzo.

En el 2004 el proceso de devaluación controlada efectuado por el Banco Central de Honduras, consumió noventa centavos de lempira por cada dólar, que de enero a diciembre redujo el salario de cada trabajador en 143.54 lempiras mensualmente, es decir si en enero un obrero devengó 173.59 dólares, en diciembre sólo obtuvo 166, con una reducción de 7.59 dólares mensualmente.

Si el valor de 7.59 dólares equivalentes a 143.54 lempiras que mensualmente fue perdiendo un trabajador mensualmente lo multiplicamos por 120 mil obreros que trabajan en la maquila, podemos deducir que los empresarios se ahorraron 910,800 dólares equivalentes a 17 millones 225 mil trescientos veintidós lempiras con 84 centavos, ya que ellos reciben sus pagos en dólar.

Tomando como base las cifras anteriores es fácil determinar que el incremento al salario mínimo en un 59.2 por ciento sólo sirvió para el pago de la devaluación, porque de 242.19 lempiras registrados como incremento 143.54 fueron para cubrir la devaluación mientras que para afrontar la inflación sólo quedaron 98.65 lempiras que no ajustan ni para cubrir el aumento del 10 por ciento de incremento al transporte.

Para mejorar esta situación es importante que los representantes de los obreros en este tipo de negociaciones, antes de tomar un acuerdo tomen con responsabilidad esta tarea para beneficio de los trabajadores que hace mucho tiempo no reciben un incentivo que compense el esfuerzo que realizan.

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