Que se logra comer con el salario minimo

QUE SE LOGRA

Las obreras y sus familias se alimentan de unos 12 productos: arroz, frijoles, pastas, queso, mantequilla, huevos, embutidos. Tortillas, café, pan y azúcar para ocasiones especiales, o los fines de la semana generalmente del pollo

El pescado y los mariscos raramente se consume. La leche tampoco es una constantemente en la dicta obrera, se usa mas bien para preparar el arroz con leche o atol de avena conocido como osmil, con los las cuales se hace a veces de desayuno. Miles de obreras sus labores con solo una taza de café y dos panes, lo cual es considerado desayuno para toda la familia.

La tortilla con frecuencia es sustituida por guiones (Banano) verdes o plátanos, cocidos en agua fría o tajadas.

Las familias de las obreras comen poca frutas y verduras. Nunca o casi nunca se compra el brócoli, acelgas berenjenas remolacha, rábano y otras algunas verduras se usan para hacer sopa de res o pollo con ayote cataste papas, zanahoria, cuya y guineo verde las frutas mas adsesibles son los bananos y las naranjas y en temporada los melones, las sandias y los aguacates q se consume como parte de las comidas

Un almuerzo en la fábrica puede estar compuesto par arroz (siempre), frijoles, un pedacito de carne y ensalada, que no es más que repollo picado y unas rodajitas de tomate. Eso puede costarle desde 15 hasta 20 lempiras. Incluye un refresco natural o artificial, Y en muchos casos se compra refresco embotella por aparte.

En las cafeterías de las fábricas se puede encontrar un menú mas variado, pero los precios no están al alcance de las trabajadoras.

En varios parques industriales las empresas dan un boleto para el almuerzo, a mitad de precio o totalmente gratuito. Las quejas por la mala comida que da la empresa son múltiples. Se ha sabido de pelos, cucarachas y otros bichos que aparecen en los platos. Hemos conocido casos en que se ha servido comida en mal estado de la que sobro el día anterior. En una fabrica de Naco, San Pedro Sula, decenas de trabajadoras fueron hospitalizadas al intoxicarse con los alimentos.

No se necesita ser nutricionista para darse cuenta de la deficiencia alimenticia que tienen las obreras y sus familiares. Ello conlleva a padecer más fácilmente de enfermedades y disponer de menos energías.

Seria interesante saber como la pasarían los dirigentes empresariales y los funcionarios del gobierno si tuvieran que vivir por lo menos durante un mes con esta provisión y cumpliendo las múltiples tareas de las trabajadoras.

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