Aprendiendo a vivir con VIH

Es presidente de la fundación Llanto, Valor y Esfuerzo (Llaves) y junto a su esposa Rosa González, editora de la revista Llaves, y Keren, su hija, tienen el VIH, pero su impacto en la sociedad es que conforman una familia que lucha y trabaja por los demás en su misma condición de salud y muchos se ven reflejados en su experiencia.
La Fundación nació en 1999 ante la necesidad de información porque en ese tiempo únicamente los esfuerzos sólo se enfocaban en la prevención, y para quienes ya vivían con el virus no había otra opción que la muerte, o sea que no era la población prioritaria para las organizaciones y el Estado. La mayoría de las personas viviendo con VIH/ SIDA son pobres y no tienen acceso ni saben cómo encontrar información, atención médica y medicamentos; al contrario, hay mucha gente de la alta sociedad que viven con VIH pero tienen la oportunidad de buscar tratamiento y medicamentos al exterior. Con ellos no hay acercamiento. La información y capacitación va orientada a que las personas con VIH/SIDA aprendan a cuidarse, evitar futuras infecciones con otras personas, evitar re infecciones con otras personas que viven con el virus y acceso a tratamiento y medicinas.

MEDIOS INFORMATIVOS QUE POSEEN
• Revistas Llaves y Llavecitas
• Programa radial todos los sábados de 9:00 a 10:00 a.m. por Radio San Pedro (zona norte) y Radio Globo (cobertura en el resto del país)
• Talleres y conversatorios “En el año 2006 se realizó un estudio para verificar si a través de la revista y la radio se lograban cambios entre la población con VIH/SIDA. Por ejemplo, ante la pregunta relacionada a si tenían cambios a futuro, la primera vez sólo un 15 por ciento dijeron que sí, luego de 10 meses el resultado se elevó a un 60 por ciento.
“Hasta hace algunos años atrás se creía que las personas con VIH vivían poco tiempo, pero hemos avanzado gracias al trabajo realizado y los nuevos estudios internacionales a que tenemos acceso. Quienes requieren mayor asistencia son los recién diagnosticados porque se deprimen, tienen problemas con la familia y algunos pierden el empleo. En ese momento le damos orientación acerca de los cuidados, tratamiento y medicamentos, a él (o ella) y a sus parientes cercanos.
“De 100 personas que denuncian, la mayoría prefieren no llevar los casos a los tribunales por el tiempo, la vergüenza y lo engorroso de los procesos judiciales. Además, así evitan que sus nombres se hagan públicos a través de los medios de comunicación, sin embargo que no se sancionen culpables no quiere decir que las violaciones no ocurren. Algunos se retiran del trabajo por decisión propia porque creen que no tiene sentido trabajar pues ya se van a morir. Eso es auto discriminación. Nos hemos enterado que agunas maquilas solicitan el examen de VIH y lastimosamente esto no se puede comprobar porque se entregan las muestras para otros exámenes y cuado los resultados llegan a las oficinas de Recursos Humanos toman la simple decisión de no contratarlos, arguyendo que no llenan los requisitos, explicó Dunaway.
“La mayor violación que existe en los centros de trabajo es la solicitud de la prueba del VIH ya que la Ley especial del VIH/SIDA dice que no se nos puede negar el derecho al trabajo. Sólo en caso de estar en un proceso legal se puede exigir el examen del VIH/SIDA o que un juzgado dé la orden. En caso de la aplicación a visas para viajar a Estados Unidos, a ellos les es permitido porque son las leyes de aquel país las que rigen en las embajadas de EUA en todo el mundo.

¿QUÉ HACEN LAS EMPRESAS?
1. El 95% de las personas infectadas son despedidas de sus empleos.
2. Hay otros casos de empresas que les dan todo el apoyo, no los despiden y otorgan permisos para recibir atención médica.
3. Otros reciben una pensión con base a un porcentaje de su salario y los envían a casa.
4. En algunos casos son aislados para ejercer sus tareas. Es un tabú decir que el VIH baja la productividad de una persona. Eso ocurría unos seis años atrás cuando no tenían acceso al tratamiento y se enfermaban dos o tres días al mes como mínimo. “A partir del año 2003, el Gobierno inició la entrega de antirretrovirales con los que se redujeron en un 80 por ciento las ausencias al trabajo. Lo lamentable es que podemos ser compañeros de trabajo y tener el virus, y hasta que se da a conocer el diagnóstico comienzan los problemas laborales y discriminación. De acuerdo a la experiencia de Lla-ves, las personas despedidas jamás son reintegradas, sind que reciben sus prestaciones y quedan sin empleo.

TRABAJO CON NIÑOS
Keren, editora de la revista “Llave-citas”, tiene VIH.
“Nosotros, sus padres, tuvimos que enfrentar a los maestros para que ella pudiera estudiar, y este año recibió su diploma de sexto grado. Enfrentamos las más cruda discriminación al grado que otros niños no querían jugar con ella, no por maldad sino por influencia y temor de los adultos y hasta algunos maestros.
La discriminación es fuerte y continua. La decisión de aceptar o no a mi hija en la escuela fue sometido a discusión por el cuerpo de maestros y era de esperarse que casi por unanimidad dijeran que no. Tuve que amenazarlos con lograr aplicar la Ley y sancionar al centro educativo con multas y el cierre. Luego de aceptarla nos advirtieron que no participaría en las actividades con los demás niños, no saldría a los recreos y se asignaría a una persona para cuidarla. Fue difícil lograr insertarla como persona normal.
“La mayoría de las escuelas se niegan a aceptar a los menores cuando son positivos o hijos de padres positivos, aunque la Ley Especial del VIH dice que no nos pueden negar el derecho a la educación.
El tratamiento contra el VIH/SIDA es caro y no está al alcance de las familias pobres. Una persona que no hace uso de los CAÍ tendría que gastar unos 35,000 lempiras mensuales en antirretrovirales de todo tipo, laboratorios, honorarios médicos, atención psicológica y gastos de movilización. Se trata de llevar una vida normal aunque siempre surge el temor a capturar una enfermedad grave, en estos casos el apoyo familiar y espiritual es fundamental”.


CIFRAS

“Para algunos organismos las cifras de personas infectadas se mantienen y para otros aumentan. Se estima que diariamente se infectan cuatro personas en Honduras. Se contabilizan sólo aquellos que asisten a los hospitales públicos desde donde envían los datos al Ministerio de Salud, pero como los laboratorios privados no están obligados a dar información hay gran cantidad de casos no revelados en las estadísticas. Lo peor es que la gente sigue sin adoptar medidas de protección.
Yo promuevo la vida, por eso digo a mis compañeros que verán crecer y graduarse a sus hijos. A nosotros nos ha servido no ser personas resignadas. Cuando mi niña Keren estaba aprendiendo a caminar algunas personas nos decían ¡qué linda! ¡Pero qué pena que ya se va a morir! Ahora esa niña tiene 12 años y es editora de Llavecitas”.


PREMIO INTERNACIONAL

Una institución estadounidense le otorgó un premio a la familia Dona(way)Gonzales por su labor en Honduras en la defensa de los derechos de las personas viviendo con VIH. En noviembre viajaron para recibirlo.
“Pero el mejor premio (afirma Du)naway es cuando las madres y sus hijos nos dicen que les hemos ayudado a sobreponerse y a vivir mejor, motivados por nuestra experiencia y perseverancia”.

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