En cinco años 40,000 millones no han pagado las comidas rápidas

Durante casi diez años las franquicias de comidas rápidas estuvieron exentas de pagar el Impuesto Sobre la Renta. La administración del expresidente Rafael Leonardo Callejas permitió que estos negocios se sujetaran a un régimen de importación temporal para no tributar al Estado a cambio de “generar empleo”.

Las empresas beneficiadas con la exoneración del pago de impuestos están adscritos a la Ley de Incentivo al Turismo, LIT, y sólo entre los años 2002 y el 2007, dejaron de pagar al Estado alrededor de 40 mil millones de lempiras. Esta cifra no se incluyen los montos de los años 1999 al
2001.

Entre estas empresas están las de comidas rápidas, empresas cuestionadas a la vez porque desde la óptica de la población no fomentan el turismo, muchos menos en las ciudades donde los turistas extranjeros no consumen sus productos. Ante tal situación el Poder Ejecutivo ordenó a la Dirección Ejecutiva de Ingresos, DEI, presentó un anteproyecto de ley tendiente a abolir la extensión de la exoneración del pago de impuestos al Estado, que en estos momentos mantienen las comidas rápidas durante 10 años. El único gravamen que pagan es el 12 % del Impuesto Sobre Ventas, ISR, pero que se carga al consumidor.

La sociedad civil avala esta intención y espera que si se hace la revisión, ese dinero que el Estado ha dejado de percibir durante años, se utilice en obras o programas para ayudar a los pobres y en financiar a la microempresa. La pregunta es si un anteproyecto como este sería aprobado en el Congreso Nacional. A un año de presentada la propuesta aun no hay acciones concretas. Hace dos años la Unificación Democrática, UD, también había presentado otro anteproyecto similar y hasta la fecha no hay respuesta. Tampoco hay que pasar por alto que varios diputados son familia de los accionistas de las empresas de comidas rápidas.

En la actualidad la DEI efectúa una revisión minuciosa a todas las dependencias que gozan de exoneraciones fiscales, entre ellas las comidas rápidas, Organizaciones No Gubernamentales, ONGs, iglesias y otros sectores.

Pizza Hut y Kentucky Fried Chicken pertenecen a Comidas Especializadas de la familia Larach
Canahuati. TGI FRIDAY´S a la familia Chahín. Wendy’s, es propiedad de la Corporación Lady Lee de la familia Maalouf. Ruby Tuesday de Desarrollo e Inversiones Ecoturísticas S.A.

Solamente el Grupo Intur, propiedad de Eduardo y Camilo Kafati, manejan en Honduras las franquicias de Burger King, Little Caesar’s Pizza, Popeye’s, Church´s Chicken, Donkin Donut’s, Baskin-Robbin’s, Pollo Campero y Chili’s Grill & Bar.

En la mayoría de restaurantes de comidas rápidas se presentan constantes denuncias de violaciones a derechos laborales. Grupo Intur fue demandado recientemente por el Régimen de Aportaciones Privadas, RAP, por retirar las cotizaciones de sus empleados.

La Ley de Incentivos al Turismo se emitió con el decreto 314-98 entrando en vigencia el 23 de abril de 1999, exonerando a las empresas del pago de impuestos, así como los impuestos de importación de bienes y material para sus negocios. La LIT fue reformada en el 2002. Entre los cambios que experimentó fue la exclusión de los alimentos y bebidas, dado que muchos restaurantes que eran beneficiados con la Ley no estaban ubicados dentro de zonas turísticas.

Ley de Incentivos al Turismo

Por los beneficios que reciben las comidas rápidas han generado crisis entre muchos empresarios
hondureños a quienes sus negocios se les han ido a la quiebra, por la competencia desleal por los
beneficios que el Gobierno otorgaba a las franquicias.

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