Renuncia candidato a la Presidencia para no avalar elecciones golpistas

Hacemos pública nuestra obligada renuncia a participar en las elecciones del 29 de noviembre, porque se realizan en el marco del golpe de Estado que se inició el 28 de junio y porque respetamos nuestro pueblo. Esas elecciones, en lugar de contribuir a buscar una solución al conflicto que pusieron en marcha los grupos empresariales, políticos, militares, religiosos y el Imperio de Estados Unidos, serán un factor decisivo para la creciente inestabilidad y la ingobernabilidad de la nación, porque esa contienda electoral tiene como objetivos legitimar y legalizar: el golpe de Estado, las elecciones mismas, la continuidad de los golpistas en el poder, bajar el perfil de la resistencia, abortar la constituyente y sentar el precedente de que se pueden dar golpes de Estado preventivos cuando estos grupos y el Imperio se consideren amenazados en sus intereses, convirtiéndose en un precedente para otros países latinoamericanos.

Los sectores que perpetraron y han sostenido el golpe de Estado nunca estuvieron interesados en el diálogo franco y honesto, y menos están interesados en restituir la constitucionalidad; creen que llegaron para quedarse.

Todo su quehacer se ha basado en asesinar y reprimir a nuestra población en resistencia, buscar revertir el rechazo de la comunidad internacional al rélecciones del 29 de noviembre de 2009, al pueblo hondureño, al Tribunal Supremo Electoral y a la comunidad internacional manifiesta:gimen usurpador y en jugar sucio con unas comisiones que utilizaron el diálogo para ganar tiempo con el único propósito de impedir a toda costa el retorno a la constitucionalidad y del Presidente Manuel Zelaya a su puesto, mientras se agota el plazo para las elecciones.

Las elecciones no son ni legales ni mucho menos democráticas, y el interés que tienen los(as) golpistas en nuestra participación es mostrar ante la comunidad internacional la amplitud de unas elecciones, cuyos resultados ya están debidamente negociados, y bajo ninguna circunstancia vamos a servir de ornamento a una patraña orquestada por los propietarios del partido Liberal, el Partido Nacional y el Tribunal Supremo Electoral, acompañados por las cúpulas de los partidos PINU y Democracia Cristiana, hoy bendecidos por la propia administración norteamericana que ya se quitó la máscara.

Renunciamos a participar en las elecciones del 29 de noviembre tras una amplia consulta en asambleas y en consonancia con las posiciones definidas por el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado. Hemos demostrado que el movimiento popular tiene la fuerza necesaria para inscribir candidaturas independientes como opción para el pueblo, pero para elecciones libres y garantizadas constitucionalmente.

Como Candidatura Independiente no nos debemos ni a partido político alguno, ni a presiones de caudillos políticos o empresariales nacional y extranjeros. Nos debemos a la población en resistencia, como expresión de la voluntad soberana. Voluntad que nos indica que debemos rechazar con toda nuestra fuerza patriótica unas elecciones organizadas al antojo y tamaño de los corruptos y vividores del país.

Renunciamos a participar en estas elecciones, porque están diseñadas por quienes perpetraron el golpe de Estado, porque su diseño es en base al fraude, la corrupción, el chantaje, y la mentira propias de grupos políticos, empresariales, militares y religiosos sustentada en la exclusión, la intolerancia, el autoritarismo, el fundamentalismo, el racismo, la represión, el patriarcado, la explotación del trabajo asalariado y el saqueo de nuestros recursos. Participar en estas elecciones seria una falta de ética imperdonable y una traición a nuestra patria herida.

Renunciamos a participar en estas elecciones, pero jamás renunciaremos a la lucha política que en este tiempo privilegia la resistencia popular en contra del golpe de Estado, que busca su legalidad con los resultados electorales del 29 de noviembre y cuyo proceso culminará con la toma de posesión del régimen golpista el 27 de enero de 2010. Seguiremos en resistencia pacífica rechazando autoridades producto de la violencia, el fraude y el chantaje.

Proseguiremos como propuesta política independiente para canalizar las demandas y las luchas de nuestro pueblo.
Nos comprometemos a luchar por un nuevo pacto social que, sin ser excluyente, tenga a los sectores populares como sus protagonistas, y que se exprese en una Asamblea Nacional Constituyente que actualice y refunde la política y las diversas estructuras del Estado hondureño para que los procesos electorales se conviertan en espacios incluyentes, democráticos y participativos, para que a través de ellos se exprese la verdadera voluntad soberana de nuestro pueblo de avanzar, con una nueva Constitución, hacia la construcción de una patria en donde nadie sobre y en donde todos quepamos con igual dignidad y con las mismas oportunidades, todo para salir del atraso y la dependencia utilizando el marco nacional, centroamericano y latinoamericano como lo soñaron nuestros próceres y mártires de la patria grande.

Dado en la ciudad capital, a los 8 días del mes de noviembre del año 2009.

CARLOS H. REYES,
BERTACERES, MARIBEL HERNANDEZ,
CARLOS AMAYA

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