Rubén Blades

Hipocresía
(Panamá)

La sociedad se desintegra
Cada familia en pie de guerra.
La corrupción y el desgobierno,
hacen de la ciudad un infierno.
Gritos y acusaciones, mentiras y traiciones,
hacen que la razón desaparezca.
Nace la indiferencia, se anula la conciencia,
y no hay ideal que no se desvanezca.

Y todo el mundo jura que no entiende
porque sus sueños hoy se vuelven mierda.
Y me hablan del pasado en el presente,
culpando a los demás por el problema
de nuestra común hipocresía.

El corazón se hace trinchera
Su lema es sálvese quien pueda.
Y así, la cara del amigo
se funde en la del enemigo.
Los medios de información
aumentan la confusión,
y la verdad es mentira y viceversa.
Nuestra desilusión crea desesperación,
y el ciclo se repite con más fuerza.
Y perdida entre la cacofonía
se ahoga la voluntad de un pueblo entero.
Y entre el insulto y el Ave María, no distingo
entre preso y carcelero, adentro de la ¡hipocresía!

Ya no hay izquierdas ni derechas,
sólo hay excusas y pretextos.
Una retórica maltrecha,
para un planeta de ambidiestros.
No hay unión familiar, ni justicia social,
ni solidaridad con el vecino.
De allí es que surge el mal, y el abuso oficial
termina por cerrarnos el camino.

Y todo el mundo insiste que no entiende
por que los sueños de hoy se vuelven mierda.
Y hablamos del pasado en el presente,
dejando que el futuro se nos pierda,
viviendo entre la hipocresía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>