Atenta criminal contra otro miembro de la resistencia

Salió en dos oportunidades al porche de su casa, ante la incertidumbre que
ha generado la inseguridad para todos aquellos y aquellas que han logrado
la suerte de aparecer en un periódico o en un video en actos de heroísmo
resistiendo el golpe de estado, este acto de publicidad es una de las
características que tienen los casos de muertes sumarias o extralegales
contra miembros de la resistencia.

Alexander es uno de ellos, el se quedo en la embajada de Brasil junto al
Presidente Zelaya el día 22 de Septiembre día del cruel desalojo ejecutado
por militares y policías contra un pobre pueblo desarmado, vejado y
vilipendiado con los instrumentos de muerte financiados con fondos
públicos pagados con sus impuestos o con la deuda externa; Alexander igual
integro las caravanas que desde radio globo salieron con víveres para las
personas atrapadas en los retenes militares en el departamento de Danly,
durante los ilegales e ilegítimos toques de queda.

Su hijo menor de seis años esta recibiendo hostigamiento en la Escuela
Jhon F. Kennedy de la colonia Kennedy de Tegucigalpa, al menor lo acusa,
una de las maestras, de ser hijo de uno de la resistencia al grado que le
ha provocado maltrato físico.

Cuando, Alexander salió, por segunda ves, al porche de su casa, personas
desconocidas que estaban frente a su vivienda empezaron a dispararle, uno
de los disparos le causo una herida en la pierna derecha, los impactos de
bala quedaron incrustados en los muebles en paredes, incluso en una
refrigeradora que se encuentra en la sala, él salvó su vida al intuir la
intención de los agresores y tirándose al suelo en el acto, quedándole
acción para apagar las luces, los criminales no ingresaron, no se sabe por
que, pero se trasladaron a una loma desde la que se puede ver su casa y
desde ahí dispararon sin piedad, sin importar la vida de sus menores
hijos que salieron ilesos de la agresión.

En el momento de la agresión llamó a un amigo de la policía quien le
gestionó que una patrulla policial llegara frente a su casa y los agentes
de la DNI lo trasladaron hasta las oficinas policiales, le tomaron datos,
fotografías de su herida y no le llevaron a un hospital a buscar atención
médica, lo que tuvo que hacer por su propia cuenta, trasladándose en esas
condiciones hasta una clínica donde se le atendió.

Pediremos medidas cautelares a la Comisión Interamericana, mientras que
podemos hacer con una víctima más de la represión, tiene 8 hijos, una
esposa, una modesta casa que le ha costado parte de su vida como él
cuenta.

COMITÉ PARA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN HONDURAS
CODEH

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