EL DESPERTAR A UNA TRISTE REALIDAD

Sandra con enseñanza secundaria incompleta, de apenas 21 años y originaria de San Pedro Sula, empezó a trabajar en la maquila con muchos sueños, pensaba por ejemplo que al entrar a trabajar en la fábrica tendría guardado, “eso que le llaman semana de rezago, que recibiría los pagos cada vier­nes y que podría empezar a comprar la comida… que podría cambiar su vida… Al transcurrir casi cinco años de aquel enton­ces, su vida sí ha cambiado, ya no es la misma mujer, hoy tiene una niña y un niño y espera un tercer bebe. Su condi­ción económica la ha empujado a pedir fiado, a alquilar una casa con piso de tie­rra, donde solo hay dos cuartos y viven 10 personas. A pensar en separarse de su compañero de hogar ante la desespera­ción de no tener que darle a sus hijos.
Vida en la Maquila (VM): ¿En que condiciones entraste a la maquila?
Yo entré como empleada y la empresa la acababan de inaugurar y solo entramos 18, solo yo me quedé, la empresa es de soldadura y cuando empecé me nombra­ron la soldadora estrella, me miraron el interés que tenía, tanto el interés como la necesidad de más dinero, yo metía horas extras desde las 6 de la mañana hasta 10, 11 y 12 de la noche de lunes a domingo, no me quedaba tiempo ni para estar con la niña.
VM ¿Trabajabas de 16 a 18 horas diarias?
Por la necesidad, tenía que pagar pepes, tenía que pagar casa, la comida de mi mamá, la mía y era madre soltera, luego el supervisor miró el esfuerzo y me ascendió a asistente de supervisora, luego al estar como cinco meses en este puesto al supervisor lo despidieron, porque mira­ron que era mejor yo que el supervisor … yo no tengo ninguna profesión, cuando el gerente de la empresa me dijo que estaba despedido el supervisor, yo le pregunte

¿por qué? y entonces me dijo que no me iba a dar razones, pero “le quiero notificar que a partir de este día usted va a ser la supervisora de toda el área”, recuerda con orgullo Sandra.
VM ¿Qué pensaste en ese momento?
Yo me alegré porque al hacerme super­visora, el salario me iba a subir, de ganar 250 semanales me subieron a 4 mil men­suales, o sea , 500 semanales, y me dije­ron que ya no era necesario que hiciera horas extras, para que ganara ese dinero, el quincenal no mete hora extras, enton­ces sucesivamente me fueron aumentan­do y vieron el esfuerzo que yo hacía.

VM ¿De supervisora, cuánto tiempo trabajabas al día?
Trabajaba las 8 horas, lo demás era de “voluntad”, porque no quería que me qui­taran el puesto y por la necesidad que vie­ran que realmente quería mi trabajo. Entraba siempre a las 6 de la mañana y los días embarque salía a las 12 de la noche, pero casi todos los días me queda­ba en horas extras, 11 de la noche, 9 de la noche, y eso lo deje de hacer hasta hace poco, cuando salí embarazada.
Cuando salí embarazada del niño yo les mire a ellos el cambio, todo empezó a cambiar después cuando salí embarazada del niño yo les miré a ellos el cambio, como me empecé a enfermar; durante 3 años y medio nunca me enferme, no tuve incapacidades, no tuve castigos, no tuve nada y entonces ellos miraban que les funcionaba, porque les regalaba horas extras, cuando yo empecé a pedir permi­sos, porque me sentía mal o me incapaci­taban en el seguro, ya no les gustó > empezaron a buscar la forma de sentarme yo anduve averiguando y era ilegal, de haber tenido 85 personas a mi cargo solo me dejaron con dos.

VM ¿Qué pasó cuando tuvo a su segundo hijo?
Cuando tuve al niño, me salió enfermo, estuvo internado en el seguro, pero en la dieta de los 42 días, lo que no le: afecto a ellos en nada, el niño tenia un; infección en el ojo izquierdo y lo iba ; perder y podía afectarle el derecho entonces llame a la empresa, para un adelanto del decimocuarto mes para sacar e niño del Seguro, porque sentía que en e seguro no le estaban ayudando a mi hijo La empresa se quiso aprovechar de 1¡ necesidad que yo tenía y lo que hicieron fue decirme que ya no me querían ver me lo dijeron telefónicamente y me ofrecieron un 17% de las prestaciones, lo que yo no acepte.
VM ¿Cuál fue la actitud de a empresa cuando regresaste a trabajar?
Cuando yo regresé a la empresa ya m< habían cambiado de área sin notificarme me metieron a la nueva área sin explicar me nada, pero como yo tenía necesidad aprendí lo de la nueva área como supervisora. me excluían de las ordenes y se la: daban a otro supervisor, pero yo necesita va el dinero, ya no era una hija eran dos} mi compañero estaba desempleado entonces me tocaba a mi sola la obligación.
El niño se me empezó a enfermar de pecho, tenía bronquitis, y tenía que nebulizarlo, ocupé mis horas de lactancia par; hacerlo, pero al tiempo el Gerente de la empresa me llamó a nombre del vice­presidente para decirme que la empre­sa sabia que yo era buena trabajadora pero que no estaba apta apara seguir pagando mi salario y que me estaban ofreciendo una “X” cantidad de dinero para dármelo. Yo les pregunté ¿Qué significa eso? y me dijeron que para la empresa no habían pedidos por lo tanto era una rebaja de personal, yo le dije que aunque fuera rebaja de perso­nal es lo mismo, que me pagaran mis prestaciones y yo me iba, ellos me querían pagar 18 mil lempiras que según ellos eran el 50 por ciento, cuando en verdad el 50 por ciento eran 25 mil lempiras.
Me amenazaron con que si yo no aga­rraba el dinero, ya no me iban a dar nada, me amenazaron que no me darían mis prestaciones entonces yo les dije que hicieran lo que quisieran pero yo no les iba a aceptar ese dinero, por que era el patrimonio de mis hijos. Después me die­ron 8 días de vacaciones porque mi hijo estaba muy mal y cuando regresé me llamó la licenciada y me preguntó si yo estaba en estado de embarazo, pues si era así me iban a ofrecer un poquito más por irme, entonces yo les dije que mis hijos no eran negocio y que si ellos querían que yo me fuera que me pagaran, que era lo más justo.
VM ¿No denunciaste a la empresa ante el Ministerio del Trabajo?
Un día llegó un inspector del trabajo que me llamó para preguntarme que era lo que me estaba pasando, yo le conté todo lo que me había pasado, entonces él me dijo que me podía calcular el 50 % de prestaciones. Me dijo además que si yo aceptaba eso él podía hablar con la licen­ciada, sin necesidad de que me suspen­diera, yo me negué porque quería el 100 % de mis derechos.
VM ¿Qué paso finalmente con la empresa y tu trabajo?
Me quisieron suspender por 4 meses, eso me lo dijo la licenciada, el inspector del trabajo y el vicepresidente de la empre­sa, yo le dije que era raro que solo a mí me suspendieran y el inspector dijo que el no podía hacer nada y que el trámite de sus­pensión ya estaba en el Ministerio. Después me quisieron sacar con el guardia a lo que me opuse, pues siempre fui una trabajadora honesta no una ladrona. Cuando ellos decidieron sacarme por las puerta de oficina, el inspector se metió con la licenciada al carro y se estuvieron como quince minutos y yo pienso que en ese tiempo algo tuvieron que haber hecho, por que cuando yo llegué al Ministerio del Trabajo el Director del Ministerio no sabía de la suspensión de la que estaba siendo objeto. Gracias a Dios a lo único que no he llegado es a robar
VM ¿Cómo es tu situación económica actual?
Hoy vivo con mi esposo, pero él es menor de edad, pero para un nombre en una maquila cuesta porque no los quieren emplear. El está trabajando pero no ha ganado ningún pago porque lleva 17 días y les pagan cada 20 días… Lo que vivo hoy lo pasé con mi niña cuando estaba soltera, pero solo un hijo tenía, ahorita la estoy pasando peor y tengo tres hijos. Le voy a contar la verdad, antes tenía todo lo de una casa hoy no tengo nada, todo se me perdió en la casa de empeño y él solo ha andado quitando prestado incluso el ayer no fue a trabajar porque no tenía pasaje y el pasaje solo vale tres lempiras pero no los tenía­mos, ya debemos como 1000 lempiras de leche, o sea hemos estado pasando una situación horrible, me siento mal de salud, no estoy en control de embarazo. Entonces todo eso a mi me frustra y he llegado a eta­pas feas de desesperación, si gracias a Dios a lo único a que no he llegado es a robar, pero si se me ha ocurrido pedir y no me da pena, por que es mejor pedir que ir a aga rrar algo que no es de uno.
VM ¿Y tu situación con la empresa?
Estoy peleando el 100 por ciento de mis prestaciones porque el hecho que ellos sean extranjeros no significa que nos van a venir a robar. El presidente de la fabrica es musulmán (árabe) incluso el estuvo en la guerra de Vietnam y el para tratar a las personas no las trata hablando sino que gritando.
VM ¿De quién es la culpa de que las obreras pasen situaciones como la tuya?
Para mi que de las personas que gobiernan nuestro país, una porque dejan que pisoteen la mujer hondurena que la miren con los talones, que la miren como que es una manera de producir, nosotras no sólo somos una manera de producir, podemos hacer muchas cosas mas| ¿Usted cree que la maquila es una alter| nativa laboral en Honduras?.
£1 aprendizaje
Sandra lleva su caso apoyada por el Centro de Derechos de Mujeres, CDM, en San Pedro Sula, sus esperanzas están cifradas en los resultados judiciales, pero como ella, en Honduras, hay miles de mujeres que un día pensaron que la maquila podía ayudarles a mejorar sus condiciones de vida, pero encontraron un mundo de injusticias y de explotación.
Pero para Sandra su vida de obrera en la maquila le deja un gran aprendizaje: “las fábricas son una opción sólo de tra­bajo y cuando vienen extranjeros aquí a poner maquilas, a darnos trabajo supues­tamente, pisotean las leyes de Honduras, si ellos vienen al país, vienen obligados a respetar las leyes laborales… (ellos) en la maquila se aprovechan de la gente humil­de, si son de otro lugar no deben de venir a aprovecharse de nuestro país y nosotras las trabajadoras debemos de defender nuestros derechos.

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