La prensa hondureña, con los violentos

El martes, 7 de mayo, explicábamos en este mismo blog desde Honduras el susto que le dieron tres pandilleros armados a dos de las voluntarias con las que estábamos grabando. Y lo contábamos al detalle. Y explicábamos que seguimos grabando con dos laicos españoles después del susto. Y por la tarde entrevistamos al obispo de San Pedro Sula, monseñor Ángel Garachana. Ése fue nuestro último día en Honduras. El post se titula “susto y fin de la grabación”.

El miércoles, 8 de mayo, llegábamos al aeropuerto internacional Ramón Villeda Morales para subirnos al avión que nos llevaría a Miami. En la ciudad norteamericana hacíamos escala durante cuatro horas antes de partir, bien entrada la noche, rumbo a Madrid, donde hemos llegado hoy, jueves 9 de mayo, a las 13:00. Nada más tomar tierra en Barajas, varios mensajes entran en nuestro teléfono con sendas noticias publicadas el día 8 en la prensa hondureña. Los titulares son aberrantes y absolutamente falsos.

“Equipo de prensa español abandona Honduras por amenaza de mareros” publica el diario “La Prensa” que anda estos días diciéndole a sus lectores que cuentan con uno de los manuales de estilo más avanzados en ética y deontología de todo Latinoamérica. Lástima que nadie se haya puesto en contacto con nosotros para comprobar que todo lo que publican es mentira. Quizá por eso lo firma “Redacción”. Pero lo más increíble es que su única fuente, el post citado al principio de este texto, está absolutamente descontextualizado. Hubiera bastado con leer alguno de los siete textos publicados desde Honduras entre el 24 de abril y el 8 de mayo para saber quiénes somos y qué hacemos. Esto sin contar con la posibilidad de ponerse en contacto con nosotros a través de Facebook, Twitter, correo electrónico publicado en nuestra web o llamando por teléfono a TVE, al obispo de San Pedro Sula o a cualquier comunidad de misioneros claretianos del departamento de Atlántida.

Más grave aún es lo del periódico digital hondureño “Proceso Digital”. Aquí el titular es aún más fantasioso: “Equipo de Radio Televisión Española asegura que abandona Honduras por amenazas de mareros”. No es que abandonemos Honduras amenazados por los mareros, en este caso es que somos nosotros los que lo “aseguramos”. Muy curioso, tampoco se ha puesto nadie en contacto con nosotros para asegurarles que no, que nos vamos porque hemos cumplido con todo el programa previsto. Que nos llevamos los cuatro reportajes que hemos ido a grabar. Que el pueblo hondureño nos ha tratado de maravilla y que, por desgracia, lo que nos habían comentado de los periodistas patrios lo hemos tenido que sufrir en nuestras carnes con este artículo que, por supuesto, firma “Proceso Digital”. En fin.

Por si fuera poco, la bola comenzada por estos dos diarios se ha visto aumentada y deformada por la agencia de noticias “Prensa Latina” que titulaba: “Abandona Honduras amenazado equipo de televisión española”. Que no, señores, que no nos han amenazado. Que tres delincuentes juveniles pertenecientes a una banda de maleantes han atemorizado a dos voluntarias de un proyecto de la iglesia católica y nos han pedido que nos fuéramos. Ellas, las voluntarias. Y nosotros nos hemos ido. Pero los mareros no nos han amenazado. Y mucho menos hemos abandonado el país por estos delincuentes. No es así. Hemos dejado Honduras porque el plan de grabación comprendía desde el 24 de abril hasta el 7 de mayo. Y no solo lo hemos cumplido entero sino que, gracias al pueblo hondureño, hemos superado con creces nuestras expectativas. Ya de paso aprovechamos para dar las gracias a los garífunas urbanos de San Pedro y a los garífunas de San Juan y Corozal (en la costa Atlántica); a los campesinos de El Cangrejal en La Ceiba y de El Astillero, Arizona y Nueva Florida en Tela; a las personas privadas de libertad en el penal de Tela; a los comunicadores sociales de radio Subirana; a los profesionales sanitarios de Siloé y de distintos puestos de salud urbanos así como a los promotores de salud de las distintas zonas rurales que hemos visitado; a las voluntarias del programa “madres maestras”; a los estudiantes del proyecto “el maestro en casa”, a las pescadoras de jaibas de Los Cerritos, en la Laguna de Micos… vamos, a todo el pueblo hondureño que nos ha abierto su casa y su alma y que no se merece una prensa que se ponga del lado de la industria del miedo.

Bastante sufrimiento causa la pobreza extrema en la que vive gran parte de la población como para sumarle el terror a vivir en un estado gobernado por grupos de delincuentes organizados. Quizá la prensa debiera preguntarse por qué no gobiernan los representantes elegidos en las urnas por el pueblo y son los narcotraficantes y los jóvenes pandilleros los que deciden qué se puede o no se puede hacer. Con la anuencia de la policía y el ejército, dicho sea de paso.

Un gran compañero periodista (de los de verdad) me dijo una vez que “cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo”. Y el miedo, las maras, el terror, los asesinatos, los secuestros, las extorsiones, los “guachimanes”, las vallas, las alambradas… son sólo el dedo.

Un saludo a todos los periodistas responsables y valientes de Honduras (o sea, el 99 por ciento) y mis condolencias por tener que trabajar al dictado de empresarios ocupados en que nadie mire la luna.

Ni pueda preguntar sobre ella.

Esteban Meléndez C.

09/05/2013

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