LOS PIONEROS DEL MOVIMIENTO SINDICAL HONDUREÑO

JUAN PABLO WAIWRIGHT

Descendiente de padre de na­cionalidad inglesa, con bue­na posición económica, de madre hondurena, nace en Santa Bárbara el año de 1 894. Fue de los animadores y precursores más en­tusiastas del movimiento obrero hondureño.
Unió su destino al de las y los obre­ros, y las y los campesinos, convirtién­dose en una de las figuras más desta­cadas del proletariado combativo, no solo de Honduras, sino de toda Cen-troamérica. De temple muy es­pecial y dinámico y de ener­gía inagotable, lo convirtie­ron en uno de los grandes im­pulsores de la causa de los trabajadores, distinguiéndo­se por su alto espíritu de lucha y por la energía que imprimía a las discusiones.
Juan Pablo fue un estudio­so de los problemas nacio­nales y de Centroamérica. Su devoción a los principios revolucionarios lo llevó a su­frir con entereza los más grandes sacrificios. Fue dete­nido en varias ocasiones y su comportamiento ante los verdugos fue siempre valeroso.
En 1931 bajo el gobierno de Mejía Colindres, se impuso a la tarea de or­ganizar a los obreros agrícolas explo­tados en la costa norte del país por el conocido monopolio imperialista la United Fruit Co. Wainwright fue captu­rado y deportado al Castillo de Omoa, la tenebrosa prisión política de ese entonces.
Pero a los pocos días, ante el asom­broso de sus verdugos, que considera­ban imposible escapar del castillo, se fugó y traspasó las fronteras del país llegando hasta Guatemala donde al poco tiempo fue capturado y se le ins­truyó un proceso que lo condenó a muerte acusado de planear y dirigir un complot encaminado a derrocar al dictador Jorge Ubico.
Dicen que en la víspera de su ejecu­ción con una hoja de afeitar se cortó las venas y que con sus sanare escri­bió en las paredes de su celda: ¡Viva el Sovietfgobierno obrero) el único go­bierno que debe existir en el mundo!, ¡viva la internacional comunista! y ¡vi­va la revolución social!.
También se recuerda el si­guiente episodio. Wainwright pidió como última gracia, an­tes de ser ejecutado, se le per­mitiera tener una entrevista con Ubico. Le fue concedida, y ya frente al dictador le lanzó un escupitajo. Al día siguiente fue llevado al paredón y sin admi­tir que le vendaran los ojos, ti­rando el sombrero que le cu­bría exclamó: ¡Así muere un comunista!. Juan Pablo Wainwright muere en 1932 a la edad de 38 años.

MANUEL CALIX HERRERA

Nace en Juticalpa, Olancho, en 1897, a muy temprana edad se integró a la lucha de los sectores pobres del país. Fue un organizador incansable, a su espíritu combativo y a su dinamismo se debieron los primeros círculos marxis-tas de obreros bananeros de la costa norte, especialmente de El Progreso.
Estuvo integrado a varios espacios organizativos entre ellos varios periódicos en los que se destaca el “Bloque Obre­ro Campesino”, órgano de difusión de la organización del mismo nombre.
Soportó las persecuciones de Mejía Colindres y del dictador Tiburcio Carias Andino. Fue el primer Secretario Gene­ral del Partido Comunista de Honduras el primer candidato obrero en la historia de Honduras, postulado por el mismo partido. Murió victima de la represión en el año de 1935 debido a las torturas y al prolongado encarcelamiento en el Gatillo de Omoa. Juticalpa, que lo vio nacer, recibió su muerte a la temprana edad de 38 años.

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