Maseca provoca cierre de famosa tortillería

Desde hace tres años Maseca regala a decenas de familias de los barrios y colonias del alrededor de la tortillería, un sinnúmero de maquinitas para elaborar tortillas. Llegó con el discurso de que estos hogares obtendrían una forma de subsistencia familiar con la elaboración de esta comida, a cambio de la compra de la harina de esta industria.

Desde esa fecha comenzó la competencia. Cada vez que los distribuidores de Sabrosa llegan a las pulperías y supermercados, los pulperos les responden que no les compran porque surtidos por las tortillas que elaboran los vecinos dedicados a esta actividad.

En sus mejores años Tortillería Sabrosa llegó a mantener una planilla de 350 trabajadores, elaborando tortillas, tacos y otros alimentos. Hoy, debido a la competencia desleal de Maseca, la crisis financiera que a Sabrosa le ataca es severa. Reportes indican que sus ventas han bajado en más del 70 por ciento de lo que antes obtenían como ganancias, detalla Juan Monje, representante de los 120 trabajadores de la empresa.

Robo de información
En el 2002, ejecutivos del Grupo Gruma, propietarios de Maseca, se presentaron a las oficinas de Tortillería Sabrosa, para iniciar negociaciones a fin de comprar la microempresa.

“Durante el lapso de varios meses los acuerdos de compra venta de la tortillería no se concretaron por la indiferencia de los ejecutivos de Maseca; las negociaciones se cayeron, sin embargo Maseca si se llevó toda la información necesaria financiera y de mercadeo de nuestra empresa”, denuncia Monje.

En el lapso de los últimos tres años en que Maseca introdujo esas maquinitas en los hogares limeños, Tortillería Sabrosa arrastra una crisis financiera y se ha visto obligada a cesantear y pagar prestaciones a más de 200 trabajadores tortilleros.

Mientras Sabrosa efectúa declaraciones de impuestos municipales, estatales y cumple con las responsabilidades sociales, las familias en las que Maseca introdujo las maquinitas no lo hacen, manifiestan los perjudicados.

Monje lamenta no haberse imaginado cómo la competencia desleal de Maseca, con la introducción de esas maquinitas, les llegaran a perjudicar. Hoy ven los resultados se ven afectados por la globalización de la economía y la falta de protección a las empresas y microempresas hondureñas.

Ejecutivos de Maseca tienen en su poder comunicados de protesta elaborados por Tortillería Sabrosa y sus trabajadores respecto a cómo están siendo perjudicados por esta competencia desleal que les montaron.

Preocupados
“Somos 120 trabajadores a punto de perder nuestros empleos debido a esa competencia sucia de Maseca. Nos preocupan nuestras prestaciones laborales, pero sobretodo que nuestros hijos se lleguen a quedar sin la educación que les costeamos a base de nuestro en la tortillería”, manifiesta Esperanza Machado, otra representante de los obreros de Sabrosa.

“La gran mayoría de empleados somos personas adultas, a quienes se nos dificulta obtener empleo en otros lugares. El problema se nos agrava ante el alto costo de la vida. Todo está caro. El precio del azúcar, los frijoles están por las nubes, entonces al quedarnos sin esa fuente de trabajo nos están perjudicando”, recalcó la obrera quien tiene diez años de laborar para la empresa.

Los 120 empleados de la tortillería han buscado los espacios posibles para resolver la lamentable situación por la que atraviesa la empresa y una de las medidas de solidaridad se está dando la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras, Cuth, a través de su presidente Israel Salinas.

  • DATO*

Tortillería Sabrosa es una microempresa netamente limeña. Tiene alrededor de 20 años de existencia y es propiedad del limeño Alex Villatoro. Sus tortillas son famosamente conocidas y distribuidas en Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba , Santa Rosa de Copán y varias ciudades más. Su mercado principal es la propia ciudad de La Lima , donde las fuentes de empleo son demasiada escasas.

A/bogran

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