Trabajadores hondureños insatisfechos con incremento al salario mínimo

El incremento decretado por el gobierno alcanza un 9.7 por ciento equivalentes a 233 lempiras mensuales (12 dólares), ha provocado inconformidad en más de medio millón de trabajadores, que se ven afectados porque sus salarios no alcanzan a cubrir el costo de la canasta básica.

Hasta el sábado anterior el salario promedio de los trabajadores hondureños era de de 2,400 lempiras (unos 128 dólares), que con el incremento llegará a 2,633 lempiras (139 dólares) mensuales. Sin embargo, el costo de la canasta básica para un hogar de cinco personas, alcanza un valor 4,309.80 lempiras al mes. Es decir que con el salario mínimo solamente se puede comprar un poco más de la mitad.

Los representantes de las centrales obreras durante muchos años han sido incapaces de luchar por un verdadero y justo salario para los y las trabajadoras. Aunque han manifestado su inconformidad por el raquítico incremento decretado por el gobierno, sus actuaciones no van más allá de manifestarse con lamentaciones.

Los empresarios no esconden su tacañez y tampoco ven con buenos ojos el incremento, pues el director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Benjamín Bográn, pronostica serias consecuencia argumentando que el aumento está arriba del nivel inflacionario.

También se aprobó un alza del ocho por ciento en los salarios de los servidores públicos, bajo el régimen de servicio civil, excepto a aquellos que se rigen por contratos colectivos, informó la Presidencia hondureña en un comunicado.

En Honduras los salarios se clasifican por rubro económico, zona geográfica y cantidad de trabajadores.

Insatisfacción
A través de un sondeo realizado por Común Noticias, se pudo comprobar que la mayoría de los trabajadores rechazan el aumento salarial por considerar que no llena las expectativas de la población trabajadora, pues el personal que labora en empresas de servicio relacionado a la exportación solo recibirá incrementos de 112 lempiras diarios, mientras los empleados de restaurantes y cafés rápidos, recibirán 82 lempiras de aumento.

Obreros de la construcción como Fermín Montoya, manifiestan que es poco el beneficio que obtendrán con el aumento, pues como ayudante gana ochenta lempiras diarios que solo le permite para medio sobrevivir. En muchas ocasiones trabaja hasta 16 horas y “me la rifo hasta de vigilante” por temporadas, aseguró el trabajador.

Hay personas que laboran en la limpieza de calles en Tegucigalpa y que como paga reciben dos mil lempiras mensuales, a través de contratos temporales, con largas jornadas de trabajo. Estos trabajadores no vislumbran los beneficios que podría traerles el pírrico incremento salarial, pues la mayoría no goza de los derechos laborales y viven bajo la amenaza de ser despedidos si algún día se atreven a reclamar.

Igual situación viven las aseadoras del sistema financiero y de las diferentes dependencias del Estado donde se deja entrever la explotación laboral reflejada en los bajos salarios. COMUN.

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